MOMENTOS OLÉ

Aceite de oliva, un jugo multiusos

Derivado de la palabra árabe az-zayt, que significa jugo de aceituna, el aceite de oliva fue descubierto y comenzado a utilizar hace miles de años por los distintos pueblos de la región del Mediterráneo. Sin embargo, fue en la Grecia antigua cuando el olivo, su fruto y el aceite adquirieron la importancia que tienen en la actualidad. No es de extrañar entonces que estos elementos se encontrasen en monedas o como símbolo de la inmortalidad en algunas antiguas tumbas. Hoy considerado uno de los elementos clave de la dieta mediterránea, es un producto que se ha empleado históricamente para los más variados fines.

Desde la más remota antigüedad, el aceite de oliva ha sido admirado por sus propiedades, tanto nutritivas como curativas. El llamado “oro líquido” ha acompañado a la historia de la humanidad, empleado como alimento, en la cosmética y para utilidades varias.

Nos remontamos a la Antigua Grecia. El aceite se hallaba presente en muchos ámbitos de la vida. Así, los atletas que participaban en los juegos olímpicos untaban sus cuerpos con aceite de oliva, tanto antes como después de participar en las pruebas olímpicas con el fin de aplicarse masajes, costumbre que ha prevalecido hasta la actualidad. Por su parte, los vencedores eran coronados con ramas y hojas de olivo.

Pero no solo los deportistas lo utilizaban; el aceite se aplicaba también como un hidratante corporal y como ungüento para curar heridas. En medicina, utilizado solo o como excipiente, se prescribía para tratar úlceras, calmar los cólicos y bajar la fiebre.

En cuanto a la cosmética, era muy habitual el uso de aceite de oliva entre las damas importantes, que utilizaban diferentes esencias aromatizadas según la parte del cuerpo.

En una de las cámaras de Ramsés III estaban representadas unas vasijas de aceite. Y es que el emperador era en vida un gran admirador de las propiedades de este alimento, y hasta ordenó plantar olivos en

Heliópolis. Fuera del ámbito estético, con el aceite de sus aceitunas se encendían lámparas que daban luz al templo de RA, dios del sol.

Otro uso del aceite de oliva en Egipto estaba relacionado con el embalsamiento de las momias y el de las ramas de olivo como ornamentación.

Ya en la Edad Media el aceite fue muy utilizado para la elaboración de jabones e igualmente para usos litúrgicos y para iluminar los hogares, así como también para conservar algunos alimentos.

También en la Biblia encontramos múltiples referencias a las variadas utilidades del aceite en aquella época. Así por ejemplo, en el Éxodo se muestra en alguno de sus pasajes su uso como combustible para candelabros. Tras el diluvio universal, la paloma soltada por Noé regresó al arca con una ramita de olivo en el pico, como símbolo de la vida que comienza a florecer, además de representar la paz y reconciliación con Dios.

Respecto a las propiedades curativas, en el Nuevo Testamento se cuenta cómo el buen samaritano lo utiliza para aliviar las heridas de un hombre que es asaltado por unos ladrones.

También en el Islam el olivo es el árbol fundamental. Y es que se utiliza desde antiguo para iluminar los hogares y lugares sagrados, como las mezquitas. En el Corán se muestra como un árbol de valores sagrados. De hecho, la aportación de esta civilización al aceite de oliva ha sido muy importante, tanto en los métodos de cultivo como en su producción y gastronomía, extendiéndose el cultivo del olivo en la Península Ibérica en la época Al-Andalus, en plena Edad Media. Es por eso que numerosos vocablos utilizados en el universo del olivo provienen del árabe.

Y, por supuesto, el aceite de oliva es uno de los ingredientes de algunos de nuestros productos Toreras y de nuestras deliciosas patatas fritas. ¿Conocías todos estos usos del aceite?