MOMENTOS OLÉ

CAMBIO HORARIO, UNA PROPUESTA DE BENJAMIN FRANKLIN

Como cada año, el último fin de semana de octubre varios países, entre ellos España, adelantamos una hora nuestros relojes para aprovechar mejor la luz diurna y contraer el gasto eléctrico en iluminación. Una medida que viene aplicándose desde 1981 como directiva.
¿Ahondamos en el curioso origen de esta costumbre? ¡Sigue leyendo!

La preocupación por el gasto energético no es un tema reciente. De hecho, Benjamin Franklin fue, según se tiene constancia histórica, el primero en sugerir el concepto de ahorro de luz diurna (si bien culturas tan antiguas como la egipcia o la mesopotámica flexibilizaban el tiempo dividiendo las horas de luz en periodos de 12 horas, etc.)

Pues bien, cuando el archiconocido político y científico estadounidense desempeñaba su papel como embajador en Francia, se cercioró de que el sol resplandecía antes de lo habitual. Esto le hizo caer en la cuenta del enorme gasto de aceite que podía ahorrarse durante la noche si la gente se levantaba antes para hacer sus tareas. Así pues, Franklin escribió una carta al diario Le Journal París donde proponía algunas medidas para ahorrar energía que pasaban por fijar impuestos a quienes impidiesen la entrada de luz natural con el desarrollo de sus compraventas, o regular el consumo de cera y velas hasta conseguir que los parisinos se levantasen más temprano.

Desafortunadamente la propuesta no prosperó y hubo que esperar 120 años, hasta 1905, para que la idea reapareciera con más fuerza en la persona del constructor inglés William Willett quien, durante su habitual paseo a caballo antes del desayuno, observó la cantidad de horas de sueño que los londinenses dormían durante el día. Tal como haría en su momento Franklin, publicó su idea de horario de verano tiempo más tarde planteando transiciones de 20 minutos semanales con el fin de que no fuera un cambio drástico. Pero no sería hasta abril de 1916 que su propuesta se aplicaría por primera vez, convirtiéndose en ley.

Como te contábamos al comienzo de estas líneas, varios países -en concreto un total de 70-, la mayoría pertenecientes al hemisferio norte, (casi todos los europeos) se acogen a este cambio horario. Por el contrario, Japón, la práctica totalidad de los países asiáticos, México y algunas zonas de EEUU y Canadá no se han sumado a este cambio. Respecto a la zona ecuatorial del planeta, no es necesario ajustar los relojes dado que el número de horas de sol diarias es similar durante todo el año.

¿Y a ti? ¿Te cuesta adaptarte a este cambio horario? Cuéntanoslo en los comentarios.