MOMENTOS OLÉ

Cinco lugares escalofriantes del mundo

Calabazas, esqueletos, brujas, zombies… adornan estos días las casas de gran parte del planeta. Llamar a las puertas del vecindario buscando caramelos a la voz de “truco o trato” y ver una película de miedo en casa son planes geniales para pasar la noche de Halloween. Por nuestra parte, te traemos cinco escalofriantes lugares del mundo que te pondrán los pelos de punta para que vayas entrando en ambiente mientras llega la noche del 31. Sigue leyendo…

San Jorge de Lukova

Situada a las afueras de un pequeño pueblo llamado Lukova, en la República Checa, se encuentra la tétrica iglesia de San Jorge. Construida en el siglo XIV, en 1968, mientras se celebraba un funeral, el techo se hundió y los residentes del lugar lo vieron como un mal presagio. Los rumores corrieron como la pólvora y pronto se consideró como un lugar maldito.

Desde entonces permaneció cerrada hasta que, en 2014, el entonces estudiante del último año de carrera de Bellas Artes, Jakuv Hadrava, ideó una obra constituida por nueve figuras fantasmales realizada en tamaño natural y las colocó en la sala de oración como si fueran asistentes a una misa perpetua.
De acuerdo con Hadrava, las figuras son un recuerdo a la memoria de los fallecidos que rezaban en el lugar en época de guerra.
Hoy se puede visitar el lugar como atractivo turístico y, curiosamente, ha servido para renovar la fe de los feligreses, que han vuelto a acudir a la iglesia para celebrar la misa de los domingos.

La isla de las Muñecas

Si viajas a la isla de Xochimilco, al sur de México, te encontrarás con un insólito paraje: un lugar poblado de decenas de muñecas colgando de sus árboles y vegetación. Eso si, no se trata de muñecas nuevas y de aspecto amigable, sino a las que les faltan extremidades, sucias y algunas carentes de ojos.

Cuenta la leyenda que, en la década de los años 50, una niña murió en uno de los canales que cruza la isla al enredarse entre los lirios de la orilla. Julián Santana Barrea, cuidador del islote, no pudo hacer nada por salvarle la vida. Se dice que, al poco tiempo de lo sucedido, encontró una muñeca flotando en el canal, seguramente de ella y, el fantasma de la niña se aparecía en sueños a Julián, al mismo tiempo que comenzó a escuchar gritos y llantos alrededor de la isla, según afirmaba, producidos por la pequeña, que buscaba atormentar al protector del lugar por no haber podido auxiliarla. Para tratar de que el espíritu encontrara la paz y, como señal de respeto, decidió colgar la muñeca en un árbol. A raíz de ello, comenzó a encontrarse muñecas abandonadas en los canales, que igualmente decidió colgar.

Aunque muchos consideran que esta historia no es más que una ilusión inventada por Santana, el hombre acabaría sufriendo un destino parecido y en 2001, mientras pescaba en uno de los canales en compañía de su sobrino, sufrió un ataque al corazón y murió flotando en el río.

Pueblo fantasma de Kolmanskop

Kolmannskuppe en alemán, es un antiguo pueblo minero ubicado al sur de Namibia, cerca de la localidad costera de Lüderitz, que cayó en el olvido en la década de los años 50 del siglo pasado y que hoy es un inquietante lugar devorado por la arena.

A finales del siglo XIX los viajeros europeos iban al continente negro en busca de poder y riqueza. Lo primero que se hizo fue construir un ferrocarril para llevar a cabo la explotación comercial de los territorios.

Cuenta la leyenda que, mientras uno de los trabajadores estaba faenando, se encontró un diamante, así que se pusieron manos a la obra. En pocos meses se creó un pueblo surgido de la nada al más puro estilo europeo con todo tipo de comodidades: casino, iglesia, hospital, y hasta una fábrica de hielo para soportar las altas temperaturas. Incluso se instaló la primera máquina de rayos X del hemisferio sur, cuyo fin era controlar que los mineros no ocultasen diamante en su estómago.

Tres décadas más tarde, cuando las reservas de diamante de la región comenzaron a agotarse, el pueblo fue abandonado en 1954 y con el tiempo se convirtió en una ciudad fantasma sepuldada bajo las arenas del desierto de Namibia. Desde 1980 está abierta al turismo como un reclamo para explorar lugares abandonados.

Dargavs, la ciudad de los muertos

La aldea de Dargavs, también conocida como Ciudad de los Muertos, se considera uno de los lugares más insólitos de Rusia. La ciudad, situada en una de las cinco cadenas montañosas del Caúcaso, es en realidad una antigua necrópolis llena de tumbas pertenecientes a los antiguos habitantes del lugar. Por razones que se han perdido a lo largo de los siglos, se sepultaba allí a los seres queridos. Algunas fuentes hablan de criptas del siglo XVI construidas allí debido a la plaga que azotó la zona y acabó con su población, decidió encerrarse voluntariamente en el pueblo mientras esperaban su fatal destino. Otra leyenda dice que los vecinos de la zona no se atrevían a pasear por Dargavs porque nadie salía de allí con vida…

Los lugareños eran enterrados con todas sus pertenencias, al más puro estilo egipcio, construyendo las criptas en forma de choza con tejados curvos y un pico puntiagudo en su parte más alta. Algunas de estas construcciones, con unas aberturas cuadradas para colocar los cuerpos, incluso llegan a alcanzar los cuatro pisos.

Pripyat

Acabamos nuestro repaso por estos inhóspitos parajes en Pripyat, ciudad fantasma ubicada en el norte de Ucrania. Fundada en 1970 como la novena urbe nuclear de la URSS, hoy solo hay silencio. Edificios de hasta 16 plantas, vestigios de juegos infantiles, un parque de atracciones, musgo cubriendo las paredes, talleres vacíos, columpios abandonados… Forman parte del desolador paisaje.

Pripyat fue una ciudad utópica dentro de la antigua Unión Soviética. Construida junto a la Central Nuclear de Chernobyl, contaba con todos los lujos modernos de la época. Sin embargo, todo se trastocó un fatídico 26 de abril de 1986, cuando tuvo lugar el considerado como peor accidente de la historia de la energía nuclear. Durante unas pruebas de resistencia del reactor, la maniobra fracasó y algo no fue como debía y una explosión arrasó la ciudad.

La ciudad sufrió los efectos directos del accidente nuclear y sus habitantes tuvieron que ser evacuados para huir de la enorme radiación, cuya expulsión se estimó en unas quinientas veces mayor a la liberada por la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima en 1945.
Aunque las autoridades entonces informaron a la población de que no era necesario llevarse nada consigo, aparte de documentos y alimentos para el viaje, ya que regresarían a sus casas “en tres días”, lo cierto es que 34 años más tarde, ese regreso nunca se produjo y hoy solo queda el recuerdo parado en el tiempo y las visitas de los turistas que se acercan hasta el lugar para contemplar de cerca tan pintoresco escenario.

¿Que te ha parecido estos lugares? Ahora que ya has entrado en ambiente, te deseamos un Halloween de miedo y muchas @Toreras para disfrutarlo.