MOMENTOS OLÉ

Cosas curiosas que pasan en verano

Ya llevamos unas cuantas semanas disfrutando de la estación veraniega. Seguro que a estas alturas has tenido tiempo de darte un merecido descanso y varios chapuzones refrescantes y, si todavía no te has marchado de vacaciones, esperemos que no te quede mucho para poder disfrutar de unos días de relax. Lo que sí es seguro es que estamos en una de las épocas del año que más nos gustan. Te contamos hoy algunas cosas curiosas que suceden en el periodo estival.

-El tiempo “vuela”. Esto tiene una explicación científica y es que la experiencia está estrechamente unida a la actitud. En vacaciones, al cambiar el orden y nuestra rutina por nuevas experiencias más divertidas, perdemos la noción de tiempo. Nuestro cerebro presta más atención a las circunstancias novedosas que a las tareas repetitivas; de ahí que el tiempo parezca pasar más rápido o más despacio. Aunque, curiosamente, cuando después lo recordamos, nos da la sensación de que hicimos muchas cosas y que duraron mucho tiempo, por lo que cundió lo disfrutado.

-Las uñas crecen más rápido. Esto se debe principalmente a las temperaturas más elevadas y a la luz solar, que estimulan su crecimiento. Al tratarse de una zona muy vascularizada, todo aquello que favorezca una mayor vasodilatación incrementa esa aceleración en el crecimiento.

-El chocolate sufre el llamado fat bloom o afloramiento de la grasa. Como su nombre indica, la grasa que contiene “aflora” al exterior de la tableta debido al contraste del frío con la humedad del ambiente. Lo ideal para evitar que esto ocurra es guardarlo en un ambiente seco y fresco. Lo que es seguro es que con @lasToreras no tendrás ese problema, ya que se encuentran en su punto óptimo en cualquier época del año 😉

-Algunos monumentos crecen en la época estival. El caso más llamativo es el de la Torre Eiffel de París. Lo que ocurre es que, como su estructura está hecha de hierro, el metal, al expandirse con las temperaturas elevadas, puede llegar a hacerla crecer más de 15 centímetros en los meses más calurosos.


La Torre Eiffel llega a «crecer» más de 15 centímetros en verano

-Proliferan algunas enfermedades. Es el caso de la fiebre del valle, causada por un hongo que se encuentra en el polvo del suelo, la enfermedad de Nyme Lyme, provocada por la picadura de un mosquito o garrapata o la intoxicación alimentaria, que se da más frecuentemente en estas fechas debido a que los microorganismos crecen más rápidamente en los meses calurosos del verano. También son más típicas algunas infecciones como conjuntivitis y otitis y enfermedades dermatológicas. Así que, ¡cuidado! Y trata de extremar las precauciones en la medida de lo posible para evitarlas.

-Nos enamoramos más fácilmente. La ciencia corrobora la creencia popular del verano y el amor. Primero porque, como es lógico, las condiciones climatológicas agradables aumentan nuestra actividad social y por otra parte debido a que el sol activa la producción de dopamina y serotonina, encargadas de favorecer un estado de bienestar muy positivo, ya que equilibran las emociones y reducen el estrés y la ansiedad. También la oxitocina, comúnmente conocida como hormona del amor, adquiere protagonismo en verano, ya que esta aumenta con la temperatura cálida y la exposición al sol.

¿Qué te han parecido estas curiosidades veraniegas? ¿Las conocías? Cuéntanoslo en los comentarios y… ¡No te olvides de disfrutar de lo que queda de verano con unas Toreras acompañando tus planes 😉