MOMENTOS OLÉ

¿De dónde viene la costumbre de brindar?

Se acercan las fechas navideñas y, en cuestión de días, estaremos reunidos en torno a una mesa con familia, amigos, compañeros de trabajo… Y, por supuesto, brindaremos. Por el nuevo año que está por venir, por la salud, por el amor, por nosotros. Por todos. Es un gesto que repetimos a menudo en cualquier reunión social pero, ¿sabes de dónde proviene esta costumbre tan arraigada en nuestra cultura popular? Te contamos aquí sus múltiples leyendas de origen.

A estas alturas ya tendrás pensado el menú con el que disfrutarás las próximas fiestas. Y estamos convencidos de que no faltarán unas Toreras en tu mesa 😉 Ni tampoco te olvidarás de mirar a los ojos a los comensales y alzar y chocar las copas entonando eso de “Un brindis”. Pero lo que a lo mejor no tienes tan claro es que estás haciendo algo que lleva más de quinientos años establecido en nuestro país. Como tampoco que el origen de “brindis” y “brindar” viene de la expresión alemana bring dir´s, más en concreto de la frase Ich bringe dir es, que significa “yo te lo traigo” o “yo te lo ofrezco”. Según se relata, el 6 de mayo de 1527 las tropas de Carlos V tomaron Roma la saquearon de forma victoriosa. Un triunfo que los soldados celebraron llenando sus copas de vino, alzándolas y pronunciando ante el monarca la frase “yo te lo ofrezco” en señal de otorgar la victoria a este.

Y si nos remontamos todavía más en el tiempo tenemos que buscar en la Grecia del siglo V a.C. El historiador Tucídides explicaba en su “Historia de la Guerra del Peloponeso” cómo los atenienses bebían en honor unos de otros con copas de oro y plata. El brindis venía a ser una muestra de confianza que el anfitrión ofrecía a sus invitados en las grandes celebraciones y banquetes de los más pudientes en honor de alguien. En esa época la muerte por envenenamiento para acabar con el enemigo era muy típica, por lo que los criados servían en las copas a todos los invitados y el anfitrión alzaba su copa y tomaba un trago en señal de que la bebida no estaba envenenada y era seguro tomarla.

Hay quienes además acompañan el brindis con un ligero choque de copas. Pues esta práctica tiene su origen en la Edad Media, cuando aún seguía existiendo esta mala costumbre de envenenar a los enemigos o conocidos para quedarse con sus tierras, fortunas o poder. El choque tenía como fin mezclar el líquido entre ambas copas. De esta manera se aseguraban de que, si una de las copas estaba envenenada, la otra también recibía parte del veneno. Algo así como “me voy a la tumba pero tú te vienes conmigo también”…
Para desdramatizar un poco hablamos por último de una versión más “amable” del brindis, que dice que el vino se disfruta con todos los sentidos. Y es que, según la mitología griega, el Dios del Vino, Dionisio, conocido también como Baco en la cultura romana, creía que al beber vino se activaban todos los sentidos salvo el del oído, por lo que creó el brindis para incluir a este último gracias al tintineo emitido por las copas al unirse.
Ahora que ya conoces la historia del brindis, disfruta de las fiestas con nuestras Toreras y los tuyos bien cerca. ¿Y tú? ¿Por qué vas a brindar este 2020?