MOMENTOS OLÉ

Las otras Navidades en el mundo

Quedan unas pocas horas para que demos la bienvenida a una de las noches más entrañables del año. En España celebramos la Nochebuena pero, en otros puntos del planeta, estas celebraciones tienen tradiciones y costumbres muy distintas, bien por la influencia directa de la meteorología según el lugar del mundo del que hablemos, bien por la de de su propia herencia cultural. Te invitamos a recorrer algunas de estas celebraciones, que esconden ritos y curiosidades tan sorprendentes como esconder escobas o buscar pepinillos en un árbol navideño. Sigue leyendo y te contamos más.

Seguro que a estas horas ya sabes qué menú vais a cenar, incluso cómo vas a vestirte y, si te gusta animarte a cantar, qué villancicos van a amenizar los oídos de los tuyos (si tienes el don de la afinación, porque si no, puede que más de uno se arrepienta de haberse sentado a tu lado en la mesa ;). Mientras llega la hora de reunirse en familia, vamos a hacer un repaso por algunas tradiciones navideñas alrededor del mundo.

Pohutukawa, Nueva Zelanda: un árbol muy colorido y un sorteo secreto

Este es el caso de uno de los lugares alrededor del globo en los que se da la circunstancia de que, por situarse en el hemisferio sur, la Navidad se celebra durante el verano. Además, da la casualidad de que es en diciembre precisamente cuando Pohutukawa, árbol nativo neozelandés, florece, reemplazando así al tradicional árbol de pino que simboliza mundialmente estas festividades. El nombre de la planta proviene de la lengua maorí, al igual que sus orígenes, y posee unas preciosas y coloridas flores. Si bien muchas de las tradiciones son similares a las de la cultura occidental, existen algunos espíritus y criaturas de la tradición maorí, una especie de duendes y elfos. Además, en los últimos años se celebra una tradición llamada “Secret Santa”, que consiste en la organización de un sorteo online nacional a través del cual sus participantes descubren de forma privada a quién deben enviarle su regalo, que no debe exceder los 10 dólares neozelandeses. Como el juego se realiza a nivel nacional existe la posibilidad de que tengas que enviar tu regalo a alguien que vive al otro lado del país.

Rovaniemi, Finlandia: la ciudad de Papa Noel

El Polo Norte es un lugar idóneo para celebrar las Navidades, ya que en Rovaniemi se encuentra precisamente la ciudad natal de Papa Noel. Quienes se encuentren en ese punto del planeta pueden visitar su oficina, participar junto a él en desafios y juegos o acudir a la Feria de Navidad, que acoge decoraciones y tradiciones históricas de todo el mundo. Y para quienes tengan ganas de continuar con la fiesta, pueden disfrutar de un tour con renos por el impresionante desierto de Laponia y finalizar la noche patinando sobre hielo en la gran pista de la ciudad.


Noruega: esconder las escobas

Según dice la leyenda noruega, en las vísperas navideñas, todo tipo de espíritus diabólicos y brujas campan a sus anchas por el mundo. Para poder protegerse de visitas no deseadas, las familias noruegas esconden sus escobas antes de irse a dormir para evitar que ninguna bruja decida llevarse una para salir volando. Además, los más valientes salen al exterior a disparar al aire para ahuyentar así a los malos espíritus. Aunque no todos los noruegos celebran la Navidad, la mayoría sigue las tradiciones, como la del 24 de diciembre cuando, antes del oficio de la gran misa de las cuatro de la tarde, las familias se sientan a la mesa para saborear un pastel de arroz espolvoreado con abundante azúcar y canela y una pequeña nuez de mantequilla en el centro. Dentro se oculta una almendra de la suerte. Quien la encuentre recibe como obsequio un cerdito de pasta de almendra, que podrá atesorar o bien compartir con los demás comensales.

Alemania: demonios y pepinillos

Los niños alemanes se cuidan mucho de portarse bien. Si no tendrán que vérselas con Krampus, el mismo demonio, que irá tras ellos. Una curiosa tradición en la que la gente se disfraza de terribles monstruos que persiguen a los pequeños desobedientes. Otra curiosa costumbre que se vive en Alemania es la del pepinillo navideño, consistente en esconderlo en el árbol, habitualmente en forma de adorno de cristal, que se camufla con el verde de éste. La mañana de Navidad los niños se afanan en buscarlo porque, quien lo encuentre primero, además de su regalo, se llevará otro extra y suerte para el año que entra.

¿Qué te parecen estas costumbres navideñas? Como ves, diferentes tradiciones pero un denominador común: disfrutar en familia de una noche especial. No se nos ocurre mejor manera de ir abriendo boca que con unas ricas @lastoreras para amenizar la espera de la cena 😉