MOMENTOS OLÉ

Rincones del mundo dedicados al amor

 

 

Como cada 14 de febrero, son muchos los que deciden celebrar el Día de los Enamorados expresando su amor hacia sus parejas. Otros lo consideran una excusa más para fomentar un día de consumismo o una fecha innecesaria, considerando que el amor no tiene una fecha concreta de celebración. Seas o no de uno u otro parecer, hemos pensado que te gustaría conocer algunos rincones del mundo que rinden su particular homenaje a este intenso sentimiento.

El beso. Lima, Perú

Situada en el distrito peruano de Miraflores, la escultura El Beso rinde, con sus tres metros de altura, un homenaje al amor del escultor, Víctor Delfín, por su amada, Ana María. De hecho precisamente ambos amantes están representados en el conjunto escultórico.
Junto a la estatua, que da a unas espectaculares vistas del Océano Pacífico, un muro ondulante recoge frases dedicadas al amor de conocidos poetas peruanos.
Como dato curioso, los 14 de febrero las parejas acuden a este paraje, donde, además de deleitarse con las vistas, pueden participar en el concurso el “Beso más largo”.

Templo de Nefertari. Abu Simbel, Egipto

Se trata de uno de los pocos templos del mundo dedicados a una mujer en el Antiguo Egipto. Empezó a construirse en el año 1264 a.C y finalizó veinte años después. Abandonado durante varios siglos y cubierto por las arenas y las inundaciones, su entrada se redescubrió en 1813, además de los objetos que albergaba su interior.
Fue construido con la intención de impresionar a los enemigos del sur de Egipto y dar muestra de la grandeza del reino, aunque no cabe duda de que la obra es toda una declaración de amor. Así lo muestra la dedicatoria que puede leerse a la entrada del templo: “Una obra perteneciente por toda la Eternidad a la Gran Esposa Real Nefertari-Merienmut, por la que brilla el Sol”.

Muro de los te quiero, París

Si subimos hasta la colina de Montmartre, daremos con un curioso monumento. Se trata de un lugar ineludible para los enamorados que viajan hasta París. Y es que, a diferencia de otros muros, que sirven para separar pueblos y personas, nos encontramos con toda una obra dedicada al amor y la reconciliación en el que las chispas de color rojo simbolizan los trozos de un corazón roto. Se trata de un simbolismo de la humanidad que se desgarra y que el muro trata de reunir.
El conjunto está compuesto por 612 azulejos sobre los cuales florecen 311 “te quiero” en 250 idiomas.

Bosque de los “árboles del amor”, Moscú

Aunque extendida por influencia de las novelas de Federico Moccia, en realidad la tradición tiene un origen bien distinto. Proviene en concreto de una antigua historia de amor entre una maestra llamada Nada y Relja, un oficial serbio, quienes se comprometen pero, al tiempo Reija se marcha a la guerra en Grecia, donde se enamora de otra mujer. Posteriormente la pareja rompe su compromiso, muriendo ella tiempo después tras la separación. La tradición comenzó entonces como símbolo de las mujeres de proteger sus propios amores. Así, comenzaron a escribir sus nombres y los de su pareja y los colocaron en el puente donde Nada y Relja solían encontrarse.

El puente cuenta a día de hoy con ocho esculturas destinadas a recoger en sus ramas los sueños de los recién casados moscovitas. Eso sí, cuando el árbol se llena por completo y no cabe ningún candado más, es trasladado a una orilla del canal, donde viven sus oxidados sueños otros diez mil árboles más.

 

¿Conocías estos rincones? Cuéntanoslo en los comentarios 😉