MOMENTOS OLÉ

WOODSTOCK: PAZ, AMOR LIBRE, BARRO Y ROCK

Cada verano diferentes ciudades del planeta acogen sus famosos festivales de música. Coachella, Glastonbury o Benicàssim, por citar algunos, combinan atracciones, escenarios espectaculares y carteles con los mejores artistas del mundo. Pero si hay un evento que ha marcado la historia moderna, ese es el festival de Woodstock. En realidad embrión de todos los demás festivales que hoy conocemos. Te contamos los detalles de este hito de la música y el arte.

Aunque acuñado Festival de Woodstock, finalmente no se celebró en el citado pueblo neoyorkino debido a la oposición de los lugareños a acoger el evento, sino a 64 kilómetros del emplazamiento original. En concreto en el condado de Sullivan. En una granja de 240 hectáreas, para más señas.

La organización corrió a cargo del ejecutivo discográfico Artie Kornfeld y Michael Lang, jóvenes productores cuya idea primera era construir un estudio de grabación que finalmente acabó convirtiéndose en un festival de música y artes.

Paz, amor libre y ecologismo

Un total de 32 actuaciones y 400.000 personas (aunque 500.000 se han declarado como asistentes) presenciaron uno de los momentos clave de la historia de la música popular. Tres lluviosos días en los que, una generación harta de guerras, disfrutó de un ambiente en el que se pregonaban el pacifismo, el amor y vida libre en comunas, el ecologismo y el amor por la música y las artes.

Pero no sólo reinaron el amor y la paz en aquellos cuatro frenéticos días. También hubo lugar para la desgracia: una sobredosis de heroína, otra muerte tras una ruptura de apéndice y una última por un accidente con un tractor (es lo que tiene juntar a medio millón de veinteañeros en un campo de alfalfa en plenos 70…). Y es que el festival era un auténtico barrizal donde la improvisación reinaba en todas partes. Rápido y sobre la marcha. Tan es así que se les fue de las manos y las entradas acabaron siendo gratuitas. Se dice que unas 200.000 personas no pudieron llegar porque los caminos estaban colapsados ante la afluencia masiva de gente…

Un icono de la historia moderna

Simon & Garfunkel, Jefferson Airplane, Joe Cocker, Janis Joplin, Santana o Jimi Hendrix fueron algunos de los emblemáticos músicos que pasaron por allí. Este último, encargado de cerrar el festival, daría el concierto más largo de su vida, de dos horas de duración…

El mito del festival se extendió a una velocidad estratosférica gracias al documental Woodstock Festival: tres días de paz, amor y música, que se estrenó en 1970.

Aunque en un principio iba a ser un festival de rock más, una serie de eventos lo acabaron transformando en un icono de la historia moderna. La llegada del primer hombre a la luna, la Guerra de Vietnam y el hastío general de la juventud ante el sistema crearon un clima colectivo de esperanza y sueño de un mundo mejor. Quién les iba a decir a los buenos de Michael Lang, John Roberts, Joel Rosenman y Artie Kornfeld que su idea primera de conseguir fondos para un estudio de grabación fuese a tener semejante impacto histórico. Y que casi cincuenta años después sigamos hablando de ello como si hubiera pasado ayer…