MOMENTOS OLÉ

EL ORIGEN DE LA GILDA, UN NOMBRE DE PELÍCULA

Las gildas o banderillas son el aperitivo por antonomasia en los bares y tabernas a lo largo de nuestra geografía, especialmente en el norte. Pero, ¿sabes de dónde proviene el origen de su nombre? Resulta que éste tiene una curiosa historia detrás, relacionada con el séptimo art  por cierto.

¿Quieres conocerla? Pues sigue leyendo.

 

Del bocata y las cazuelas a las guindillas

Corría el año 1942 cuando el vinatero y bodeguero navarro Blas Vallés decidió trasladarse a San Sebastián para abrir un despacho de venta de vinos, ya que en su tierra el precio había caído en el mercado.

Pronto el local de Blas se llenó de maleteros provenientes de la estación del Norte, que acudían a tomarse un bocadillo que acompañaban de un vaso de vino. Del bocadillo pasaron a las cazuelas y, a partir de ahí, en 1946, cuando el establecimiento obtuvo la licencia de bar pasando a llamarse Bar Vallés, empezó a servir unas veces guindillas, otras aceitunas y otras anchoas. Hasta que uno de los clientes, conocido en el barrio como Txepetxa, comenzó a combinar la aceituna y la anchoa, ensartándolas en un palillo. El invento obtuvo tal éxito que clientes y amigos no tardaron en adoptar esta rica mezcla.

Precisamente ese año se estrenaba la película Gilda, protagonizada por la actriz Rita Hayworth, de modo que en su honor se decidió acuñar a la banderilla con ese nombre porque era “verde, salada y un poco picante” (en los años cuarenta en nuestro país la bella actriz encarnaba un canon totalmente alejado de los estrictos convencionalismos de la época, calificándose la película como “gravemente peligrosa”…).

Y así nació este bocado, hoy presente en cualquier vermú o aperitivo que se precie y que, por su sabor fuerte y ácido, es ideal para acompañar con una cerveza bien fresquita.

 

Gildas, un éxito asegurado

Banderillas, gildas, pajaritos (así las llaman en Navarra), nunca fallan. Como nunca fallan nuestras gildas de anchoa, que ahora también puedes disfrutar tanto en nuestra gama tradicional como en la gourmet. ¡Riquísimas! ¿A que te apetecen? 😉